CARLOS PINO

Carlos PinoNacido en Colonia Baranda, uno de los llamados "pueblos forestales" de la provincia del Chaco. Protagonista además de "Entraña de Arbol", con letra de Armando Tejada Gómez. Carlos Pino es sin duda uno de los grandes nombres de la música popular argentina de raíz folklórica. Identificado por Albérico Mansilla como la Voz del Litoral, Pino ha hecho honor a esa elogiosa definición con una trayectoria ejemplar y valiosa, iniciada con la fundación de "Los Trovadores", sin duda el grupo más relevante de la llamada "proyección folklórica" y del Nuevo cancionero de las décadas del 60 al 70. Con ellos, actuó en los principales teatros y salas de Europa y Latinoamérica, dejando testimonio de su calidad en una veintena de trabajo discográficos y en versiones que lo tienen como solista del grupo, del que fuera por otra parte la voz más personal y distintiva "Puente Pexoa", "Cielito Mío" y otras muchas como Zamba del Laurel", "Para ir a Buscarlo".

Forma luego de su desvinculación de "Los Trovadores", el grupo "Melipal", con el que mantiene una permanente línea de calidad interpretativa y de selección de repertorio, que quedara asimismo testimoniada en dos valiosos discos. En todos años, Pino fue dando muestras asimismo de su talento como compositor, visible en sus canciones, con Tejada Gómez, para "Los Trabajos de Pedro Changa", una magnífica obra integral, y en "Entraña de Arbol", también con el mismo y valioso poeta. A ello sumaría, ya en su etapa más reciente, composiciones con poetas santafecinos como Hugo Diz, Rafael Ielpi, Roque Nosetto con Eraclio Pérez (chaqueño), uno de los grandes poetas del Litoral.

Su primer CD como solista, "Entraña de Arbol", editado en 1995 significó un real acontecimiento musical por la calidad del artista, por la novedad de muchos temas inéditos, por arreglos sensibles en su permanente línea de jerarquización de la música litoraleña, por la temática y su renovación de contenidos tradicionales de chamamé y la música del Litoral. La voz personal de Pino -un intérprete sensible- no sólo mantiene vigente su calidad sino que deja testimonios antológicos de toda una etapa del desarrollo de la música de su región, difícilmente superables. No en vano los más importantes difusores y comentaristas de música popular argentina, han elogiado calurosamente su CD y difunden sus temas, sino que lo incluyen entre los grandes creadores musicales argentinos. Hugo Guerrero Martinheitz, Hernán Rapella, Omar Cerasuolo, Blanca Rébori, Miguel Angel Gutiérrez, en Córdoba, Juan Carlos Carabajal, en Santiago del Estero, Albérico Mansilla, René Vargas Vera, han dado al público testimonio de su admiración por este artista popular.

En 1995 fue uno de los invitados al ciclo "Maestros del Alma", organizado por el Teatro General San Martín, de la Capital Federal, destinado a rendir homenaje a los grandes nombres de la música popular argentina. En el mismo ciclo, en recitales individuales, actuaron nombres como los de Mercedes Sosa, César Isella, Cuchi Leguizamón, Susana Rinaldi, Jaime Torres, Ramón Ayala, Eduardo Falú. Junto a ellos, Carlos Pino encontró un reconocimiento oficial a su brillante trayectoria.

Actualmente, participa activamente en recitales junto a sus músicos habituales, el bandoneonista chaqueño Cacho Montes y el bajista Facundo Peralta; actúa en festivales nacionales como el Cosquín de Oro 1996 y muchos otros y prepara su segundo CD, donde volverán a unirse los viejos y valiosos temas de la música del litoral con nuevas canciones de su autoría junto a poetas de la región.

No en vano don Isaco Abitbol, uno de los grandes del chamamé, actuó y elogió a Carlos Pino en forma permanente, y el mismo respeto y reconocimiento expresan hacia sus cualidades vocales y su tarea como intérprete y compositor, colegas importantes como Alfredo Abalos, Luis Landriscina, Enrique Llopis, Antonio Tarragó Ros, Raulito Barboza y muchos más.

Extractado de una nota de Noemí Abramowicz (Resistencia, 2005)

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